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suspendida en el abismo de lo lleno
incorporé el detalle y
abandoné los lazos…
me dejé llevar, conduje por carreteras atestadas de problemas
y anduve caminos de piedra, cuesta arriba, cargandolo todo
con el peso de mi ego, grande grande,
un peñon,
un rascacielo,
un elefante…
salvaje me desnudé una tarde,
una noche,
una mañana…
me salvé con los demás, nos abrazamos,
tomamos algo en la cima de aquel cerro,
siempre hermanos, siempre cerca…
me acordé de algo y me anclé…
detuve la marcha de los pies amargos,
me hundí en la mierda de las palabras sin veleta…
contuve la respiración, me aventé al vacío de un vaso de mezcal,
me acompaño la luna, me inseminó el mar, me casé con las fantasias de tus ojos brujos
y me fuí lejos… volví también
a escuchar la lluvia sobre el tejado, tus balbuceos y gritos…
tus risas mi amor!
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