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al caminar, sola… o acompañada… bien o mal…
al conocer, mares y montañas… abundancia y austeridad… alegre o triste…
al abrazar con lágrimas de bienvenida… y de despedida también…
al correr con fuerza y voluntad, escapando del odio…
al bailar con todos levantando el polvo, celebrando victorias… de muchos… no pocos…
al tocar con los ojos cerrados, recoriendolo todo, el cuerpo cercano al corazón…
al contemplar, simplemente, plenamente, los movimientos del viento en las rincones de los cerros…
al percibir el crecimiento silencioso de las plantas…
al tener entre las manos la inocencia sabia de quien recién llega…
sí… allí…
se me perdió
aquello que algunos atesoran como triunfo
…y no es más que
la sombra podrída de las limitaciones,
el tropieso de la soberbia,
el ocaso de las sonrisas…
una gran y pesada carga que oculta sólo las virtudes.
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gracias
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