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sumergida en mis mareas se contagian las colinas del sonido del vacío…
no se han presentado las actuaciones, las presencias ni sus espectadores, hay una multitud corriendo afuera.
entre las nubes y tu sonrisa caen distraídas las frustraciones.
podrían fundirse en costas fugaces estas palabras y dejar al azar las ciudades.
quizá incluso en los anales de tus desventuras se inscriban voluntarios del ayer y tengas en la lista una gigantesca muestra de ese blanco profundo que inunda el vaso medio lleno de leche que en el desayuno olvidaste sobre el escritorio, como boleto usado dentro del rincón oscuro del bolsillo de ese saco verde colgado detras de la puerta en aquella casa de la cual te fuiste hace mil años para que una mañana fuera la anécdota de las ballenas.
puedes sonar ahogada, puedes escribir pasivamente tus acciones mentales, puedes incluso observarlo todo y callar… y no se escuchan bailes en el salón de la estrepitosa fama que has imaginado… las musas rien solas jugueteando en el estanque de los polvitos mágicos y los niños se han ido a dormir soñando… calma corazoncito… hemos sido asaltadas por la constelación de artemisa y gaia ha engrosado tus caderas, se han inchado tus senos mi amor y se han disuelto las distancias, todo esta dentro, los líquidos cobijan danzas y las miradas han sido suplantadas por la sensación de contener…
asi es que dryma se rescribe y resuelve los silencios con sus puntos suspensivos…
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